Entre el mar y el Teide: un paseo por el Lago Martiánez

El complejo del lago y las piscinas naturales de Martiánez se encuentra en la costa del municipio de Puerto de la Cruz, al norte de la isla de Tenerife (Islas Canarias, España). Su localización, las vistas sobre el océano y la cercanía al casco urbano lo convierten en un lugar de obligada visita para  residentes y turistas.

Pero no siempre fue así.  Antes de convertirse en el gran complejo de piscinas y lago artificial, la zona conocida como “Los Llanos de Martiánez” o “Playa de Martiánez” era solo un litoral natural que ofrecía zonas de baño en charcos naturales, bajíos volcánicos y espacio costero, sin grandes instalaciones turísticas.  

La construcción de las instalaciones actuales.

A partir de la necesidad de transformar ese espacio costero en una instalación moderna para el  ocio turístico, surge la idea de lo que hoy es el lago y las piscinas naturales de Martiánez

El complejo, tal como lo conocemos hoy, fue desarrollado en varias fases:

La primera etapa se inició en 1956-1957 con la construcción en la zona del Charco de los Piojos de las llamadas “Piscinas de San Telmo”  

Posteriormente,  el ayuntamiento encargó la construcción de un nuevo proyecto  que complementaba el anterior, y que fue inaugurado  el 23 de septiembre de 1971, con la presencia de la artista norteamericana Josephine Baker. 

Finalmente,  las obras para el lago artificial y el resto de instalaciones complementarias comenzaron hacia el año 1975. 

Complejo Martiánez en la actualidad

El complejo completo  (lago y piscinas) contempla una moderna instalación de ocio turístico con agua de mar, soláriums, jardines, restaurantes y arte

Integrar arte, naturaleza y arquitectura de forma armónica en estas instalaciones estuvo a cargo del artista César Manrique, conocido por su apuesta por la arquitectura paisajística canaria. 

Hoy en día, el complejo —denominado oficialmente Complejo Turístico Municipal Costa de Martiánez— es un referente turístico de la ciudad.  

Ocupa una superficie de aproximadamente 46.000 m² (o de más de 30 000-33 000 m² para el lago solo) y recibe cada año alrededor de un millón de visitantes. 

Actualmente, el complejo incluye un gran lago artificial y varias piscinas para mayores y menores, todas alimentadas con agua de mar mediante un sistema de bombeo subterráneo. 

Cuenta también con jardines, bares, restaurantes y zonas de solárium y otros espacios de ocio complementarios.

Finalmente, por su valor arquitectónico, paisajístico y artístico, el conjunto fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de Jardín Histórico, 

El Complejo Turístico Municipal Costa de Martiánez, no es simplemente un conjunto de piscinas, sino el resultado de varias décadas de transformación costera.

Es  una obra donde arte, ingeniería y turismo confluyen, convirtiendo  antiguos charcos naturales y bajíos volcánicos en un espacio de ocio moderno que ha sabido aunar carácter y estilo canario con entorno artístico y alojamiento artístico.  

Cuando el sol comienza a caer y el reflejo del Teide se tiñe de dorado sobre el agua, el Lago Martiánez se convierte en un espejo del alma isleña. Es un lugar que invita a detenerse, a escuchar el sonido del mar y a sentir cómo el arte puede transformar la naturaleza sin romper su esencia.

Volver aquí siempre es volver a las raíces de Tenerife: a su paisaje volcánico, su luz y su identidad. Y cada visita, bajo la mirada serena del Teide, me recuerda que algunos lugares no se recorren, se viven.

Algunas imágenes del lugar

Vistas: 17

1 comentario en «Entre el mar y el Teide: un paseo por el Lago Martiánez»

Deja un comentario