Por su cercanía y belleza, hay un sitio de obligada peregrinación cuando viajamos al sur de Tenerife Un lugar que, 60 o 70 años atrás, era solo un caserío de pescadores y donde hoy la naturaleza, la modernidad, la restauración, el deporte y el turismo se unen en una simbiosis refrescante. Permítanme contarles un poco de la historia de El Médano
En la costa sur oriental de la isla de Tenerife y a los pies de la Montaña Roja, una elevación de origen volcánico de unos 948 mil años de edad, se encuentra el poblado de El Médano, a 3 km de San Isidro y a 12 km de Granadilla de Abona. Sus varias playas de arenas doradas (compuestas de lavas basálticas y restos de invertebrados) crean un pasillo de aproximadamente 1,6 km de largo, en la dirección NE-SO, siguiendo los vientos dominantes.
El núcleo poblacional de El Médano surge en el siglo XIX, como un pequeño caserío de pescadores en torno a su puerto. A finales de ese siglo y principios del XX se convierte en puerto de cabotaje de las rutas con Santa Cruz de Tenerife y en 1907 se concluye una carretera que la conecta a Granadilla de Abona con la finalidad de mover los productos agrícolas (plátanos, papas y tomates) de una incipiente economía de exportación.
En los años cuarenta y se crean en sus alrededores invernaderos de tomate y se instala una nave de empaquetado. También en esta década, durante el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial, se construyen en la costa una serie de defensas militares entre El Médano y La Mareta ante una posible invasión de las Fuerzas Aliadas.
A comienzos de los años 50, el poblado era solamente un pueblo de pescadores y una amplia playa. Con grandes vacíos a su alrededor, las calles y espacios centrales eran de tierra y arena, no contaban con pavimentación y la ermita original era una construcción aislada junto al camino de acceso por el que se llegaba desde el interior de la isla.
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| El Médano en los años 50 | El Médano en la actualidad |
No es hasta la segunda mitad del siglo XX, sobre todo a partir de la década de los ochenta, cuando El Médano comienza su verdadero desarrollo económico, empujado por el llamado boom turístico de Canarias, lo que provocó una creciente expansión de la red hotelera y con ella, una serie de mejoras en las infraestructuras de comunicación, que incluyeron la construcción, en 1978, del Aeropuerto de Tenerife Sur, Reina Sofía, en terrenos cercanos a la localidad.
Un dato interesante es que la localidad cuenta con el hotel más antiguo de Tenerife sur, con más de 60 años de funcionamiento. La historia del hotel El Médano comenzó entre el 1910 y el 1915, cuando el local era un almacén de empaquetado de tomates. En los años 40 el edificio se reformó para convertirse en una sala de fiestas y posteriormente, en la década de los 60, su promotor, Francisco García Feo, tuvo la visión de convertir el edificio en lo que es hoy.
En la actualidad El Médano es una de las playas más hermosas del sur de Tenerife. Destaca por la belleza de su fina arena gris y la majestuosa vista del cono volcánico Montaña Roja que parece que la abraza y cuenta con la distinción de Bandera Azul, un galardón que se otorga a aquellas playas que cumplen una serie de criterios de calidad, seguridad, higiene, prestación de servicios y cuidado del medioambiente, lo que garantiza excelentes prestaciones y condiciones óptimas del agua para el baño.
La zona cercana al pueblo y su hotel es la más familiar y con menos oleaje, mientras que la zona más alejada es ideal para la práctica del windsurf por sus vientos dominantes. Una amplia calzada paralela al mar conduce hasta el hotel Playa Sur y a medida que se avanza por el bello paseo marítimo, tropezamos con tiendas de artículos de surf y de playa, así como con una gran variedad de restaurantes y cafeterías, en un ambiente muy cosmopolita.
El Médano es, además, un sitio rico en historias y leyendas las que, en otro momento, les prometo compartir

